Hostal Corazón del Vedado

Paseo por la ciudad

Los dos primeros días es indispensable visitar La Habana Vieja con sus cuatro plazas coloniales principales, sus museos más interesantes y otros lugares de visita obligada, tales como el Museo de la Ciudad, el Museo de Arte Colonial, el Museo del Ron, la Plaza de Armas, la Catedral de San Cristóbal de La Habana, el Edificio Bacardí, el Monasterio de San Francisco de Asís o el Castillo de la Real Fuerza. Una buena idea es comenzar visitando el Museo de la Maqueta de la Habana Vieja, ya que aporta una buena visión de cómo es el casco histórico.

Durante el tercer o cuarto día, según el tiempo que hayas podido dedicar a visitar el centro de la Habana Vieja, una excelente idea es acercarte al puerto de La Habana Vieja, cerca de la Plaza de San Francisco de Asís, para tomar un ferry hacia el Parque Histórico Militar de Morro Cabaña y visitar sus dos majestuosas fortalezas: el Castillo de los Tres Santos Reyes del Morro y La Fortaleza de San Carlos de la Cabaña.

Los días siguientes es recomendable visitar Vedado, y Centro Habana y hacer algunas paradas esenciales, por ejemplo para tomar un mojito en la terraza del Hotel Nacional; visitar la Universidad de La Habana y la Revolución para observar el mural del Che y el Memorial a José Martí; entrar en el Capitolio Nacional de Cuba, en el Museo de la Revolución, en el Museo Nacional de Bellas Artes, y en el Castillo de San Salvador de La Punta; ver cómo la vida discurre un tanto diferente en el Barrio Chino; y si te gustan las noches animadas podrás disfrutar de una extraordinaria vida nocturna en los clubes de jazz, los bares y los cabarets de la zona.